sábado, 21 de abril de 2007

USOS DE LAS ALGAS MARINAS

Las algas marinas se utilizan desde hace tiempo como aditivos para suelos, principalmente en zonas costeras donde es fácil transportar las algas frescas o parcialmente desecadas a la zona que ha de fertilizarse. Las algas marinas actúan como acondicionador del suelo por su alto contenido de fibra y como fertilizante por su contenido de minerales. Las algas pardas de grandes dimensiones (especies de Laminaria y Ascophyllum en Europa, Sargassum en países más cálidos como Filipinas) son las más utilizadas, pero la aparición de fertilizantes químicos sintéticos ha reducido su mercado. Más recientemente, se han comercializado extractos líquidos de algas marinas que se aplican a cultivos más costosos, como las hortalizas y las bayas; se consiguen productores mejores y de crecimiento más rápido, habiéndose relacionado estos resultados con la presencia en los extractos de hormonas vegetales similares a la auxina. En Sudáfrica se utilizan cada año unas 500 toneladas de Ecklonia fresca para obtener esos extractos, pero en el Reino Unido y Nueva Zelandia también se obtienen productos similares a partir de otras algas pardas.
El alga parda Ascophyllum nodosum abunda en las aguas más frías de Irlanda, Escocia, Noruega y Nueva Escocia. Se utiliza en parte para la producción de alginato, pero también se ha creado una industria basada en su aplicación como aditivo para piensos. El alga desecada se muele hasta obtener un polvo fino que se vende como harina. Se recurre a la desecación artificial, por lo que los costos de producción fluctúan en función del costo del petróleo crudo y, como el mercado sólo puede soportar unos determinados costos, la producción varía en el curso de los años. En la actualidad se estima en unas 1 000 toneladas de peso en seco al año, con un valor de cinco millones de dólares EE.UU.